Redes Libertarias entrevista a la editorial Descontrol

Redes Libertarias

En vuestra página web escribís lo siguiente: «Creemos en una transformación radical de la sociedad y pensamos que los libros son armas en manos de quien quiera utilizarlos». Explicadnos esta afirmación, ¿confiáis en que los libros siguen siendo herramientas de transformación?

¿Podríamos hacer el trabajo que hacemos si pensáramos lo contrario? ¿Que los libros no son fundamentales en el cambio social? En ese caso nuestro trabajo perdería el sentido y seríamos una forma más de economía mercantil y consumista. Por lo tanto, pensamos que no podríamos, por varios motivos.

Primero, por nuestra tradición libertaria y de librepensamiento, en la cual los libros siempre han sido un eje vertebrador a través del cual transmitir conocimientos y experiencias entre militantes y activistas. Historias de revueltas, memorias, todo aquello que el poder quiere silenciar, ha pervivido a lo largo de los siglos y las generaciones a través de textos que han circulado más o menos clandestinamente de mano en mano. También por la faceta de los libros como herramienta de auto-aprendizaje y de reflexión del ser humano consigo mismo, cosa que luego le puede llevar a tomar consciencia social, relacionarse y comprender al otro.

En segundo lugar, por la demostración empírica de que los libros han sido determinantes en diferentes momentos de la historia. Ya sea de forma singular, cómo el Origen de las especies de Darwin (que cambió la concepción antropocéntrica del ser humano), El Manifiesto Comunista (que dio un sentido político a organizarse contra las relaciones económicas de explotación), La Enciclopedia de Diderot (reuniendo y relacionando todo el conocimiento humano disponible en la época, dando un marco humanista a la Revolución Francesa), o las 95 Tesis de Martín Lutero (que desembocaron en una revolución política y religiosa en el siglo XVI)… son sólo algunos ejemplos; o bien de forma colectiva y de forma más difusa, formando los libros parte de una cultura proletaria y concepción particular del mundo, como en el entramado de publicaciones, periódicos, revista y editoriales surgidos en el primer tercio del siglo XX en el Estado español.

En tercer y último lugar, el libro en el tiempo presente es el baluarte que no podemos perder ante el embate tecnológico y digital que está colonizando todos los aspectos de nuestras vidas y relaciones sociales. Sólo el hecho de que los monarcas de Silicon Valley hayan establecido una red capaz de captar cada uno de nuestros movimientos, gustos e inquietudes debería ser motivo suficiente para estudiar e implantar alternativas que frenen su avance. Pueden ser alternativas en programas, servidores autogestionados, redes libres… pero las pantallas seguirán allí, y ellas mismas ya establecen un obstáculo (sobre todo cuando acaparan todo contacto humano) para la construcción de relaciones sanas, conscientes y libres entre nosotros, antesala para la estructuración social y el sostenimiento de organizaciones y movimientos políticos capaces de hacer frente al poder. Y aquí los libros siguen teniendo un papel fundamental, que cómo ya comentábamos, reside en su capacidad de propiciar la reflexión, el estar con uno mismo, el intercambio libre de ideas y opiniones… y de hacerlo en un entorno fuera del sistema, dado que durante la lectura en papel no estamos transmitiendo datos a terceros, por lo tanto, en un descontrol que escapa de las garras del Estado y las multinacionales.

¿Detrás de Descontrol hay un colectivo? ¿Cómo os organizáis?

Descontrol Editorial & Imprenta somos actualmente una cooperativa de trabajo. A lo largo de nuestros 17 años de historia hemos pasado por diferentes paraguas legales a medida que se iba consolidando el proyecto y creciendo en volumen. Desde los inicios siempre nos han guiado las ideas libertarias, que se han ido concretando en estructuras, acuerdos y forma de hacer autogestionada. Eso ha implicado deconstruir y construir sobre unas nuevas bases todas las relaciones que se dan en un espacio laboral. Dado que veníamos del mundo del trabajo asalariado, por experiencia propia sabíamos lo que no queríamos. Pero ese vacío ha habido que llenarlo con nuestra imaginación, con prueba y error y aprendiendo de otras experiencias cooperativas, de las empresas recuperadas en Argentina o de las colectivizaciones de 1936, entre otras. Por lo tanto, abrir un camino nuevo, para el que no hemos sido educados, en el que no haya jefes ni patrones ni asalariados, sino unas relaciones más libres, no exentas en ocasiones de conflicto y visiones contrapuestas.

La base organizativa es la asamblea donde se traen y resuelven las cuestiones más importantes de la organización, la producción y la economía. En esta las decisiones se toman por consenso, esto es, intentando acercar posiciones, teniendo en cuenta las dudas y discrepancias de cualquiera de las socias. En caso de no ser posible, recurrimos al mecanismo del voto por mayoría simple o cualificada según la importancia de la decisión. Entre las decisiones delicadas se incluyen subidas de salarios, ampliación o reducción de jornada laboral, inversiones necesarias en maquinaria…

En el nivel más cotidiano contamos con ocho cargos de responsabilidad, tantos como socias somos, ya que no hay nadie en situación fija de asalariado, contando sólo con personas que puntualmente trabajan en períodos de más intensidad. Los ocho cargos incluyen los diferentes ámbitos de funcionamiento del trabajo editorial y de imprenta y se dividen en dos equipos: Editorial, que comprende los cargos de Edición, Comercial, Distribución y Comunicación; e Imprenta, que incluye Organización, Jefe de taller, Economía y Logística. Estos cargos tienen una cierta autonomía y un presupuesto asignado para llevar a cabo sus tareas.

Otros espacios de decisión importantes son el Consejo Editorial, donde se deciden qué libros se publicarán en lo sucesivo. Las Jornadas de Inicio de curso, para planear en base a objetivos que vamos a desarrollar en los siguientes 12 meses; y las Jornadas de Final de curso, para revisar y evaluar lo que hemos hecho.

Cómo y cuándo nace Descontrol y porqué elegisteis ese nombre

El proyecto nace en 2009 con el nombre de Copia & Difón a raíz de dos compañeros que se juntan para hacer fotocopias y libros en la Universidad de Barcelona, con la intención de desarrollar un sustento económico para sus vidas. Ya con cierta experiencia previa en el manejo de máquinas de impresión, contaban con una red de contactos en los movimientos sociales y estudiantiles de Barcelona. Además, se llevaba tiempo montando parada de libros alternativos en la Facultad de Historia y Geografía, y conocían bien las afinidades políticas, más en un momento de cierta efervescencia social a raíz de la crisis hipotecaria de 2008 y de la implantación del Plan Boloña.

Con los años, sumando compañeros y saltando de espacio en espacio, en 2012 el proyecto llegó al Infoespai, espacio autogestionado en el barrio de Gracia. Fue allí donde a raíz de la experiencia acumulada y con máquinas profesionales para la producción de libros a gran escala, donde decidimos dar el salto y publicar nuestros propios libros. Para la cuestión del nombre nos inspiramos en un libro-artefacto consistente en tres cuentos, dos ensayos y un experimento que había escrito uno de los compañeros del proyecto, llamado Dsktntrl, artefacto cultural (El grillo libertario, 2009). Dskntrl, que luego pasó a ser llamado Descontrol, nos pareció que resumía las características del proyecto y a la vez evocaba nuestra visión política. Una editorial al margen del sistema, dónde experimentar libremente, publicando textos malditos y con tintes libertarios y antiautoritarios.

Sois editorial e imprenta. Explicadnos cómo definís y seleccionáis qué se publica y qué se imprime.

Bien, por lo que se refiere a la imprenta, es una de nuestras patas productivas y tiene un doble enfoque. Por un lado, materializar los libros que publicamos en la editorial y por otro ser fuente de ingresos mediante trabajos de clientes externos. Para estos clientes —que van desde vecinos del barrio a entidades o colectivos de los movimientos sociales de Barcelona—, ofrecemos descuentos según la afinidad política que tengamos. La gente es la que decide qué imprime, y en muy contadas ocasiones hemos declinado algún trabajo por el contenido que nos mandaban imprimir. Tenemos nuestras líneas rojas (contenidos homófobos, racistas, autoritarios, sexistas, estalinistas…) pero quien se acerca a nosotros por norma general ya tiene referencias respecto a nuestra forma de funcionar e ideología.

En cuanto a los libros que imprimimos como Editorial Descontrol, estos pasan por un proceso de selección. En una primera fase cualquier socio o socia de la cooperativa puede presentar propuestas de textos que haya leído o de temas que le interesen. Luego el propio Equipo Editorial hace una tarea de búsqueda de textos —publicados o no por otras editoriales—, que encajen en los temas que pensamos que son de interés de las lectoras y de importancia para el cambio social. Por lo tanto, aquí entran textos publicados en otros países y que queramos publicar acá, o textos de Latinoamérica con los que hacemos intercambio tapa por tapa con las editoriales de esos países. En ocasiones también hemos encargado la escritura sobre un tema concreto o hemos animado a las autoras a escribir. Y por último, otro canal es la recepción de escritos que nos llegan al correo por parte de todos aquellos que tengan un manuscrito.

Una vez por trimestre recopilamos todas estas propuestas y se seleccionan, para, en último lugar, pasar a ser leídas y repartidas entre las socias para que hagan un Informe de Lectura donde se expongan los motivos para publicar o descartar un texto. En el trimestre siguiente ser reúne de nuevo el Consejo Editorial, el cual se encarga de decidir que textos encajan con nuestras colecciones, qué posibilidades hay de publicarlos en relación con su coste (corrección, traducción, etc.) según los fondos disponibles y qué urgencia tiene el texto de ser publicado, pues en ocasiones nos interesará por coyuntura que un libro se publique cuanto antes si puede promover cierto movimiento o debate social.

¿Podríais explicarnos los ejes que articulan vuestra labor editorial? ¿Hay temas especialmente queridos por Descontrol?

Las colecciones de nuestro catálogo son las que reflejan las afinidades políticas, presentes y pasadas, del proyecto, cosa que va en relación con las afinidades y militancias que cada socia lleva a cabo fuera del ámbito laboral y que en cierta manera trae al común del Consejo Editorial. Es esté el que da forma conjunta a nuestras inquietudes, intentando encajar las individualidades en una visión transversal, que desde la modestia de nuestra editorial, es un reflejo del debate público y social, de sus potencias y de sus reflexiones.

Cabe destacar los libros de FemVeus, colección enfocada a publicar libros sobre feminismos o Barricada Present, donde publicamos libros de temas más actuales en relación con las luchas del momento. A la vez no olvidamos nuestras raíces y desde los inicios los temas de historia, de debate político y de recuperación de la memoria obrera han nutrido colecciones como ReMemorant, Idees Negres o Recuperados.

Descontrol está dentro de Can Batlló. Explicadnos un poco qué es Can Batlló y si participáis de alguna manera en sus actividades.

Can Batlló es una antigua fábrica textil de más de 20.000m2 en el barrio de la Bordeta, en Sants, Barcelona. Como tal cerró en los años 60 del siglo pasado con la crisis del textil. Luego los dueños pasaron a parcelar las naves y realquilaras a pequeñas industrias, y finalmente el Ayuntamiento expropió el terreno, sacando a todas las empresas en 2006, momento en que el recinto quedó abandonado. La mitad de los vecinos del barrio habían trabajado o tenido alguna relación con la fábrica, con lo cual Can Batlló es un elemento definitorio urbanística y socialmente. Además, por el hecho de ser un barrio obrero y quedar relegado en las inversiones habituales del Ayuntamiento, nunca había disfrutado de zonas verdes ni equipamientos como instituto, biblioteca, etcétera.

Así que se constituyó ya en los años 80 una plataforma vecinal reivindicativa para reclamar el espacio para el barrio y los vecinos y vecinas. Con lo cual, se trataba de una lucha histórica de más de 30 años que no se vio culminada hasta el ultimátum vecinal que marcó la fecha del 11 de junio de 2011 como límite para que el espacio fuera cedido al vecindario. Para tal efecto se movilizó a todo el barrio y gran parte de los movimientos de la ciudad, que se encontraban en un momento de efervescencia a raíz del 15M. Con lo cual se contaba con una gran fuerza que consiguió decantar la situación favorablemente hacia la reivindicación, hasta tal punto que ante la amenaza de ocupación el Ayuntamiento decidió entregar las llaves justo el día antes.

A partir de ese momento se entró en una vorágine de rehabilitación de los inmensos espacios del lugar, así como la creación de estructuras de gestión, decisión asamblearia y la acogida de multitud de colectivos faltos de espacio. Hoy han transcurrido ya 15 años desde ese momento y Can Batlló es un espacio consolidado y de referencia para toda la ciudad y un ejemplo de gestión vecinal de espacios comunitarios. Con alrededor de 30 colectivos activos y más de 1000 socios y socias, sigue contando con todo el apoyo del barrio y con una estabilidad legal a raíz de un contrato de cesión por 30 años, con el que el Ayuntamiento se comprometía a rehabilitar las naves, a pesar de que sigue incumpliendo su parte del trato.

Así que Descontrol aterrizamos en Can Batlló a finales de 2016 en un entorno idóneo para desarrollar nuestra actividad editorial transformadora, junto a toda la tarea de ser una herramienta de artes gráficas para sindicatos, ateneos y movimientos de todo tipo. Tenemos un espacio propio donde se despliega toda nuestra actividad cooperativa y nos involucramos en Can Batlló de diferentes formas. Por un lado, la participación en los espacios de decisión y diferentes comisiones ocasionalmente, luego realizando actividades y charlas en el marco del Ateneo de Can Batlló, participando en los diferentes actos, eventos y celebraciones que se realizan en el espacio y finalmente organizando la Feria del Libro Descontrolada una vez al año. Además, ponemos a disposición nuestro conocimiento en diseño gráfico y en producción de imprenta para toda la cartelería y material que sea necesario.

Suponemos que la distribución es complicada por los costes económicos que implica. ¿Cómo hacéis llegar vuestros libros a las librerías?

Desde un inicio pensamos el proyecto como algo integral que debería contener todos los pasos desde la selección y producción del texto, hasta su recepción al lector/a final. Por eso una de las primeras tareas fue estar a pie de calle, en las facultades, en ferias, etc. para montar la parada con los libros y dar acceso a ellos directamente a las personas que los quisieran leer. Así conocimos de primera mano cómo la gente se relaciona con los libros, como los toca, en que se fija, porque acaba llevándose uno u otro título… y siempre en diálogo directo, pues era habitual acabar entablando conversación y encontrando afinidad con multitud de personas diferentes.

De allí seguimos poco a poco llevando libros a librerías del centro de Barcelona o afines como la Rosa de Foc o el Lokal o Aldarull o La Ciutat Invisible. Y con la creación del catálogo y su difusión ya fuimos enviando libros a otras localidades, empezando la construcción de nuestra red actual de distribución de más de 250 puntos en todo el territorio ocupado por el Estado español. Seguimos yendo a ferias, muestras y encuentros del libro anarquista como Valencia, Madrid, Bilbao, o A Coruña, pero ya en menor medida. En general, intentamos que, si no podemos ir presencialmente, hacer llegar nuestros libros con colectivos afines que monten la parada.

Y dedicamos más tiempo a difundir y mover libros mediante giras de presentación con los y las autoras. También recientemente hemos empezado a enviar libros en papel a México y otros países latinoamericanos, con los que ya teníamos relación mediante intercambio de títulos tapa por tapa, para hacer llegar allí nuestros contenidos, y traer para este lado lo que allí se produce.

En el apartado de distribución también cabe destacar todo el proceso de elaboración de un programa propio de gestión editorial y de almacén, llamado DPL (DisPensaLibros), que en base al software libre y los compañeros programadores de Devcontrol, ha ido creciendo, siendo actualmente un programa profesional y de libre distribución que ya empiezan a usar otras editoriales y librerías afines, que también contribuyen a su desarrollo.

¿Cuál es el último libro publicado por Descontrol y explicadnos su relevancia? ¿Se puede saber alguna de vuestras próximas publicaciones?

Siempre enfocamos las publicaciones en dos períodos del año. Por un lado, en otoño, preludio de la época navideña, y por otro lado en primavera, enfocándonos en Sant Jordi, el día de más ventas de libros de todo el año, al menos en Catalunya. Para este próximo período publicamos cinco libros. Putas Rebeldes, historias de trabajo sexual y lucha social, ¿¿¡Gentrifi…què!? sobre urbanismo capitalista, M’estimaries si fos un cuc? novela solarpunk, Ocho días de julio de Agustín Guillamón y Uno de Hernani, memorias del compañero José María Olaizola Albéniz, ex-secretario general de CGT. Todos ellos tienen su relevancia particular y son diversos los motivos y afinidades por los que los publicamos, ahora solo queda leerlos, disfrutarlos y abrir el debate siempre que se quiera.

Si queréis añadir alguna cosa más, adelante.

Pues que, aunque cada día sea más difícil desengancharse del móvil para tomar un libro, solo este gesto, hoy, ya es un acto de rebeldía contra el sistema de dominación, vigilancia y control y paso imprescindible para la emancipación del pensamiento. Entendemos que la lectura en papel genera una pausa y una tranquilidad que las pantallas nos quitan, y queremos profundizar en la capacidad reflexiva y de pensamiento de las personas, y en ello seguimos.


Descubre más desde Redes Libertarias

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *