La biblioteca de David Graeber

Nika Dubrovsky*

Esta biblioteca surge de un proyecto en el que he estado pensando durante muchos años. No se trata solo de organizar información de archivo, sino de crear un espacio donde las personas puedan encontrarse a través de textos, preguntas e intereses compartidos, algo más cercano a una red social que a un catálogo de archivo o a una biblioteca tradicionales.

Esta biblioteca consta de tres partes interconectadas. La primera es una biblioteca física que contiene más de 1.000 libros, muchos de ellos fotografiados y con notas y marcas manuscritas de David. Visualmente, esta parte del archivo aún está incompleta: no todos los libros han sido documentados todavía, y aún queda mucho material por recopilar.

La segunda parte es lo que llamo la «biblioteca pirata» de David, una colección digital de más de 10000 libros organizados por temas y categorías.

El tercer proyecto se centra en visualizar las conexiones entre textos, ideas y personas, acercando la biblioteca a la lógica de una red social. Por ahora, estos proyectos existen por separado, pero estamos pensando activamente en cómo conectarlos entre sí y también en cómo vincularlos con otra iniciativa del Instituto David Graeber: la biblioteca musical. Si dejamos de tratar los libros, la música y las ideas como mercancías, queda claro que estas diferentes bibliotecas son, de hecho, partes de un único proyecto compartido.

1.- La Biblioteca Virtual (visualización interactiva)

La biblioteca virtual es una visualización tridimensional y dinámica de la colección de 15.000 libros de David Graeber. En lugar de un catálogo estático, funciona como una proyección en constante evolución que mapea las relaciones entre autores, textos e ideas en el espacio digital. Utilizando datos extraídos de Wikipedia y DBpedia, el sistema crea vínculos no solo entre autores, sino también entre libros, citas e ideas influyentes.

La misma, está diseñada como una plataforma democrática, accesible para todos sin necesidad de iniciar sesión ni de contraseña. Los visitantes pueden explorar la colección a través de una interfaz interactiva, explorando la red de conexiones. Y lo más importante, pueden contribuir añadiendo títulos en sus propios idiomas, creando nuevos vínculos entre textos y proponiendo conexiones basadas en sus propios contextos e interpretaciones culturales.

La infraestructura técnica admite varios idiomas y opera a través de tres niveles de participación: lectores que pueden explorar libremente, autores que pueden crear nuevas entradas y conexiones y editores que revisan y publican las contribuciones. Todas las ediciones se moderan para mantener la calidad y, al mismo tiempo, estar abiertas a diversas voces y perspectivas.

Este no es un archivo que requiere que hables su idioma: es una plataforma que se adapta al tuyo.

2.- La biblioteca pirata (colección digital)

La «biblioteca pirata» de David es una colección digital de más de 10.000 libros, organizados temáticamente en 95 categorías. El archivo tiene un total aproximado de 108 GB y se compone principalmente de archivos PDF y DOC en inglés, estructurados en múltiples niveles de carpetas ordenadas por temas.

El término «biblioteca pirata» reconoce lo que es: una colección reunida al margen de los canales editoriales tradicionales, lo que refleja la convicción de David de que el conocimiento debe ser de libre acceso, en lugar de estar confinado tras muros de pago y barreras institucionales. No se trata de robo, sino de reconocer que la escasez artificial creada por la publicación académica sirve más como filtro que como fuente de conocimiento.

La colección abarca el universo intelectual de David: antropología, economía, teoría política, historia, arqueología y mucho más. Muchos archivos contienen metadatos extraídos automáticamente (autor, título, ISBN si está disponible), aunque algunos textos escaneados resisten la extracción digital y permanecen más misteriosos, esperando ser descubiertos.

Esta biblioteca existe en el espacio entre lo legal y lo legítimo, encarnando la convicción de David de que el acceso universal al conocimiento es un derecho humano básico, no un privilegio que se puede comprar o unas credenciales que se pueden obtener.

3.- Biblioteca Abierta de David Graeber: más allá del yo monástico

¿Qué tal si concebimos esta exposición como un carnaval distribuido, que utiliza todos los elementos del carnavalesco, desde la participación colectiva hasta la igualdad de acceso para todos, permitiendo la exploración creativa y la apropiación? ¿Y si la imaginamos no como un lugar ni un conjunto de objetos, sino como una plataforma para quienes deseen observar, contribuir y adaptarse a las conexiones propuestas con su propia lengua y cultura?

De Bajtín y Dostoievski a David Graeber

Cuando conocí a David Graeber, pasamos el día paseando por Union Square en Nueva York, yendo de un café a otro y charlando. Una de las primeras cosas que hicimos, como muchos otros que se están conociendo, fue intercambiar los títulos de nuestros libros favoritos. Para quienes crecimos en países como Rusia y Estados Unidos, que habían sido enemigos mortales durante medio siglo, teníamos una cantidad inesperadamente grande de títulos que compartir.

David me dijo que a Madagascar solo llevó dos libros: Dostoievski y Bajtín. Estos dos libros también me eran muy queridos cuando era adolescente en la Unión Soviética. Influyeron en su primer libro y, también, en su favorito: Lost People: Magic and the Legacy of Slavery in Madagascar.

Según Bajtín, Dostoievski inventó un nuevo tipo de literatura: la novela polifónica, abandonando la novela europea tradicional. En el mundo de Dostoievski no hay un narrador principal ni una voz dominante, sino una multiplicidad de voces iguales en constante diálogo. Esta es una descripción precisa del papel de un antropólogo que estudia diferentes culturas, pero lo hace respetando la perspectiva de las personas que intenta comprender.

David luchó toda su vida contra la idea de que solo existe una manera adecuada de que las sociedades humanas existan y prosperen. Señaló constantemente la existencia de culturas y formas de organizar los asuntos humanos radicalmente diferentes.

Libertad y cuidado

A lo mejor es esta precisamente la definición de libertad: la capacidad de imaginar diversas estructuras sociales y modificar las existentes según las decisiones que se toman. Pero la libertad siempre debe ir acompañada de cautela. La libertad de hacer cualquier cosa sin la comprensión de los demás es la descripción misma del poder. David habló de cómo la labor interpretativa la realizan específicamente los oprimidos, los dependientes, quienes necesitan descubrir qué ocurre en la mente del poder. La labor interpretativa hace que los vulnerables sean socialmente más inteligentes que los poderosos, que recurren a la fuerza bruta y tienen poco interés en el diálogo.

El esfuerzo por comprender y cuidar a los demás y proteger sus voces ha sido un enfoque fundamental en la vida de David, desde Madagascar hasta Rojava, desde Palestina hasta las comunidades indígenas de Norteamérica y el movimiento feminista. David ha buscado amplificar las voces de estas personas marginadas y olvidadas, incluyendo las antiguas culturas, que representan nuestra oportunidad para explorar otras formas de organización social.

La arqueóloga Rosamarie Joyce dijo una vez: «La arqueología es una ciencia increíblemente politizada que recurre activamente a la censura. Solo estudiamos sociedades que confirman nuestra suposición de que el orden existente es inmutable».

Para David, el cuidado no era simplemente una obligación moral o un deber ligado a la ley; era algo más profundo. Al descubrir estos «otros mundos», adquirió perspectivas para repensar y reorganizar su propia vida dentro de los sistemas sociales en los que vivía. Su trabajo pionero en economía, historia y sociología surgió de esta profunda revelación: que otros mundos y formas de vida no solo existen, sino que son reales y vibrantes. El problema es que a menudo optamos por no verlos. Sus descubrimientos fueron, en esencia, una invitación a abrir los ojos a la riqueza de las posibilidades humanas más allá de los confines de los sistemas dominantes.

¿Por qué no podemos cambiar el sistema?

Nika Dubrovsky

David y yo escribimos un ensayo, Another art world or Artificial Scarcity, explorando por qué y cómo las instituciones del mundo del arte occidental se han convertido en un lugar de exclusión: los “talentosos” están separados de los “sin talento”, los espectadores de los creadores, los productores de los consumidores, los empoderados de los que no lo están.

Describimos cómo la esencia del juego residía en cautivar a los participantes mediante la exclusión, sin la cual todo el sistema no funcionaría. El mundo del arte es el territorio donde se despliega con mayor fuerza la confrontación entre las diferentes concepciones de la naturaleza humana. El mundo del arte nos promete que todos deberían ser artistas, libres y creativos, pero en la práctica esto es absolutamente imposible. Observamos que este sistema de escasez artificial está organizado de forma notablemente similar a nuestro sistema financiero y económico y, en cierto sentido, es su núcleo. El mundo del arte justifica toda la desigualdad y crueldad inherentes a nuestro sistema social en nombre de la «civilización», el «desarrollo» y la «alta cultura». Así como las obras maestras que se conservan en museos de todo el mundo son eternas, también lo es el sistema de violencia y opresión basado en las nociones del valor infinito y la inmutabilidad de nuestra estructura social. No es casualidad que la mayoría de las revoluciones, desde la Revolución Francesa hasta la Revolución Rusa, comenzaran con la destrucción de museos.

Otro Mundo del Arte, como guía práctica hacia el Cambio

En nuestro ensayo, nos planteamos una pregunta práctica: si algo no nos gusta, ¿cómo podemos construirlo de otra manera? ¿Cómo podemos crear realmente «Otro Mundo del Arte»? ¿Cómo construir otro mundo del arte que se convierta en un espacio de libertad y cuidado mutuo, en vez de un lugar donde las personas valiosas están separadas de las indignas, donde los elegidos viven en una lucha constante por un lugar en la eternidad?

En la cuarta parte inconclusa de esta colección de ensayos, analizamos ejemplos de otros mundos artísticos de la vida real, en particular, el Proletkult1 soviético, que no duró mucho, pero tuvo un enorme impacto en nuestra vida. Espero terminar y publicar esta parte.

También he empezado a trabajar en un proyecto llamado «Biblioteca Abierta de David Graeber». Se trata de una visualización de las conexiones entre los 15.000 autores que figuran en la Biblioteca Digital David Graeber. El objetivo principal del proyecto, aunque no es fácil de lograr desde un punto de vista técnico, es crear una base de datos que otros usuarios puedan modificar y ampliar en diferentes idiomas.

El proyecto Biblioteca Abierta de David Graeber es una continuación de la investigación que iniciamos entonces. No quería realizar este proyecto sin David. Por eso se basa en su biblioteca. Es una investigación sobre su círculo de amigos y adversarios: personas a las que consideraba importantes y quizás a las que no les prestó suficiente atención. Es un proyecto sobre su diálogo continuo con muchas personas en el espacio y en el tiempo. De esta manera, David sigue involucrado en este proyecto conmigo y lo llevamos a cabo juntos.

Su biblioteca incluye tanto autores vivos como figuras históricas. Borges dijo una vez: «Cuando los escritores mueren, se convierten en libros, lo cual, después de todo, no es una mala encarnación». Para mí, este proyecto es una continuación de mi diálogo con David, que se interrumpió de forma violenta. Este diálogo nunca fue privado, sino siempre colectivo, y debería expandirse a las gentes interesadas en participar: niños, personas ajenas al mundo académico, visitantes de exposiciones y todos los demás, personas de diferentes culturas y que hablan diferentes idiomas. Lo más importante es que dicha biblioteca debería estar descentralizada.

Si la antropología nos dice que miremos nuestras creencias arraigadas desde la perspectiva de otra cultura, quizás un buen punto de partida sea observar las conexiones que existían en la biblioteca de David desde la perspectiva de diferentes culturas, no para evaluarlas, sino para complementar estas conexiones, modificarlas y ampliarlas.

Quizás ésta sea la definición de un archivo democrático.

* Nika Dubrovsky es una artista y autora que creció en los círculos culturales no oficiales de las casas ocupadas y el samizdat de la antigua URSS. Trabaja en varios proyectos editoriales y artísticos, entre ellos A4kids.org, una plataforma de código abierto que experimenta con nuevos formatos educativos; Visual Assembly, un proyecto colectivo de arte público; el Yes Women Group, una comunidad feminista de activistas artísticas, entre otros. Tras la muerte de su compañero, David Graeber, Nika y sus amigos organizaron Carnival4David, que tuvo lugar en 250 lugares de todo el mundo. Carnival4David se convirtió en la comunidad informal Museum of Care, que crea proyectos en la intersección entre el mundo académico, el activismo y el arte contemporáneo. Sus libros y artículos se han publicado en finés, inglés, ruso, ucraniano, alemán, japonés, etc.


  1. Proletkult (del rusoПролетку́льт) una contracción de las palabras rusas «proletárskaya kultura» (cultura proletaria), fue una institución artística experimental soviética que se levantó en conjunto con la Revolución de Octubre de 1917 y fue disuelta en 1932. Esta organización, una federación de asociaciones culturales locales y artistas de vanguardia, fue más prominente en los campos visuales, literarios y dramáticos. Proletkult aspiraba a modificar radicalmente las formas artísticas existentes mediante la creación de una nueva estética de la clase obrera revolucionaria, que tomó su inspiración de la construcción de la sociedad industrial moderna en la atrasada Rusia agraria.
    A pesar de haber sido fundada por el Comisariado Popular de Educación (Narkomprós) de la Unión Soviética, la organización Proletkult buscó autonomía del control del Estado, demanda que la llevó a entrar en conflicto con la jerarquía del Partido Comunista de la Unión Soviética y con la burocracia del estado soviético.
    Algunos líderes principales de los partidos, como Lenin, buscaron concentrar el capital estatal en la educación básica de la clase obrera y no en esfuerzos artísticos caprichosos. Él y los demás también vieron en Proletkult una fuente de intelectuales burgueses y potenciales opositores políticos.
    En su punto máximo en 1920, Proletkult tenía 84.000 miembros activos en cerca de 300 estudios, clubes y grupos de fábricas locales, con adicionalmente 500 mil miembros que participaban en sus actividades de forma más informal.
    Fuente: Wikipedia ↩︎

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