Lucía Sánchez Saornil: moda, poemas, cárcel, política, música y testimonios

Ignacio C. Soriano Jiménez

Burgos, octubre de 2025

Contexto

En el libro Lucía Sánchez Saornil, entre mujeres anarquistas (Soriano, 2022) queda documentada la actividad de esta mujer, nacida en Madrid en 1895 y fallecida en Valencia en 1970; poeta, operadora de teléfonos, periodista, oradora, organizadora, coiniciadora de Mujeres Libres (MMLL) o abaniquera, entre sus capacidades. Lo narrado allí no agotaba lo referido a ella, de la que han emergido textos inéditos en prosa y poesía1. Entre lo resaltable cabe nombrar: un artículo sobre moda de 1913, en La Última Hora de Mallorca; poemas iniciales de 1914-1915, en tres periódicos, caso de El Adelantado de Segovia, La Tribuna y La Patria. Ello se sitúa antes de que entrara a trabajar en 1916 de operadora de teléfonos. Después: en 1931, un alegato sobre la revolución, que ve la luz en La Tierra, periódico que certifica su detención policial en una huelga, y su pertenencia a un partido republicano; el poema “Canción infantil”, al que Gombau pone música para piano en 1938; dos colaboraciones en la revista valenciana Pentagrama en 1953 y 1954. Más la reproducción de textos o actividades ya conocidas en órganos de prensa de 1936-1938, tal la presentación de MMLL en Spain and the World de Londres; la publicación de “Romance de Durruti” en El Parapeto de Valencia, y en España Heroica de Buenos Aires; la de “¡Ay, rinconcito de Asturias!” en El Defensor de Puertollano (Ciudad Real); “Asturias, cortina de fuego”, en Vida Nueva de Tarrasa; o “Romance del 19 de julio” en Pariser Tageszeitung, del exilio alemán en París, en traducción de Hannah Zweig.

Desde 1922 se continúa publicando sobre Lucía, sin obviar leyendas sobre su vida. Hay aportaciones desde ámbitos afines, caso de la nuestra (Soriano, 2024), o el texto de Cristina Escrivà (2024)2 en L’IO. Lectures de L’Institut Obrer, de Valencia, introducido con un retrato de cuerpo de Lucía (encargado para la ocasión), muestra de cómo su militancia tuteaba estética y revolución a un tiempo, e incluye un arreglo instrumental del Himno de Mujeres Libres (en catalán). En el ámbito académico suscita interés recopilatorio, así el artículo de Belén Blázquez (2023) de la Universidad de Jaén, o la bibliografía que cuelga Isabel Navas Ocaña (ca. 2024) en la página de autora en el Portal de poesía de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que pronto quedan desbordadas, así por el texto de M. Helena Fernández (2025) en Artifara.

Resulta notable el estudio comparativo y la edición de la obra poética de Saornil, hasta ese momento, a cargo de Jesús Gallego Montero (2022)3, tras la consulta de su legado, en manos de Elena Calvillo Samada, que incluye poemas no publicados de las últimas décadas de la autora. A lo que hay que sumar la antología Ellas cuentan la guerra (2021)4, edición de Reyes Vila-Belda, si bien afirma que Lucía permanece «de incógnito» en el franquismo, algo que ya desmentimos en el libro de 2022.

Señalemos que el retrato físico de Lucía, según señala Araceli Pulpillo (2023), con frecuencia es confundida ‒yerro venial‒ con las imágenes de su compañera América Barroso Mery, Simone Weil o Antonia Fontanillas. En este tiempo se ha corregido (en notable medida a indicación nuestra) en varios lugares, así Wikipedia, Pares (Ministerio de Cultura) o BV Miguel de Cervantes, aunque persiste en otros.

Moda

Sorprende, de entrada, que una de las iniciadoras de la agrupación Mujeres Libres escriba que «hay quien lleva la falda abierta por delante, cosa no recomendable para las que no tienen las piernas bellas y perfectas, y tampoco para aquellas que las tengan, aunque sean como las de una Venus». Sin embargo, las fechas lo explican: Mujeres Libres se crea en 1936, y este texto es de 1913. Confirma el camino de Saornil que, a grandes rasgos, puede distribuirse en cuatro etapas: la primera de la década de 1910, en la que vislumbra a la mujer moderna y tiene fe en las señoras de la aristocracia para que mejoren la vida de las clases populares; en la segunda, hacia los años veinte, defiende la instrucción como camino de emancipación y fía en las mujeres formadas de clase media, además de interesarse por las relaciones laborales; en la tercera, durante los años republicanos, conecta y se siente mujer del pueblo, trabajadora, y se identifica como anarquista; en la cuarta, tras el exilio, se vuelca hacia espacios íntimos, familiares, y dice yo en vez de hablar de nosotros.

La frase citada corresponde al segundo artículo que conocemos de Lucía, de título “Un poco de moda”, que La Última Hora, diario de la noche de Palma de Mallorca, publica en primera plana el 21 de agosto de 1913. Elaborado con 17 años, época en la que se forma en el Colegio Hijos de Madrid, ya ha escrito en su primer artículo sobre la precariedad de las condiciones de vida de las mujeres del pueblo y ha confiado en las posibilidades de emancipación que se ofrecen a las generaciones jóvenes. Es la época en que El Pensamiento Femenino desarrolla campaña al negarle a Pardo Bazán la entrada a la Academia de la Lengua por ser mujer.

Lucía habla de los trajes hechura sastre, entonces en boga, que «son a mi parecer, los más cómodos y los que mejor responden a las necesidades de la vida moderna de la mujer». Manifiesta la autora que, al hacerlo, cumple con su propósito, «aquel que me impuse al escribir para vosotras», y finaliza con un «hasta otro día queridas amiguitas», lo cual asevera que se trata de una serie. No hallamos más artículos de Lucía en este diario, por lo que es factible pensar que tiene algún otro publicado en periódicos que desconocemos. Ello sugiere la intención de la autora en hacerse un hueco en el periodismo de moda, interesada en la higiene, la comodidad y la estética.

Aunque no era una tarea fácil; el campo estaba cubierto. La Última Hora incluye con regularidad la sección de moda “Para las damas”, firmada por La Baronesa Rubia, mujer viajada además de entendida en ello, ya presente desde 1908; pudiera tratarse de Colombine, que se inicia en estos asuntos en Diario Universal en 1903 (y conferencia sobre Misión social de la mujer, en 1911). Señalemos que es frecuente hallar entonces las secciones “Crónicas de moda” o “Carnet de moda”, firmadas muchas en París, en periódicos ya de Córdoba o Segovia (en los que Lucía colaborará) u otras ciudades.

Poemas

Saornil inicia la publicación de poemas en el semanario Avance de Ciudad Rodrigo (Salamanca) en enero de 1914, a propuesta de su amigo poeta José Santos-Pérez. Parece que ello le resulta gratificante, pues el 20 de abril de 1914 aparece en la sección “Cancionero” de La Tribuna, diario independiente5 de Madrid, el soneto “Provincianas” con su nombre. Lo que indica que publica poesía en Madrid dos años antes de lo que se suponía. Y lo hace con un soneto compuesto en alejandrinos ‒14 sílabas‒, modalidad introducida por Rubén Darío sobre el endecasílabo clásico, que ella utiliza en los años siguientes. Su contenido es propio de esta etapa inicial: la melancolía que le produce una ciudad medieval, sin vida, iluminada por la luna.

Chiquitín, 1938, envés de tarjeta (BNE, fondo Gombau, 6,8,2)

Vuelve a ocupar “Cancionero” el 17 de mayo con tres cuartetos de arte mayor, en un yo poético definitorio, cuya fluidez merece la pena traer aquí: «Amo las tardes grises, las tardes melancólicas, / los paisajes de otoño, las rosas amarillas; / me disgustan y aburren esas fiestas diabólicas / donde solo la intriga y la falsed brillan. // Yo adoro las quietudes, los parques solitarios, / los países de niebla, los ocasos serenos, / la música lejana, la voz del campanario, / amo la blanca luna, los corazones buenos. // Quiero una casa limpia, llena de paz suave, / con un jardín de brumas, propicio para amar, / tener suspensa el alma en las notas de un clave / que vaguen por la estancia, haciéndome soñar».

En el otoño de 1914, El Adelantado de Segovia inserta “Balada de melancolía” en su página literaria (de los martes), con la dedicatoria (muy luciana): «Al poeta de todas las bellezas espirituales, Enrique Vázquez de Aldana», firmada por Lucía Sánchez Saornil. Ello nos muestra que ya tiene relación con este poeta, colaborador del diario, del cual conocíamos que incluye a Lucía en su obra Margarita, de 1917, con el poema “Margarita” (que vuelve a utilizar en 1953 en Safo en Castilla); Vázquez de Aldana publicará en 1928, en Madrid, su libro Estrellas, flores y lágrimas ‒título peculiar del hacer literario de su autor‒, en el que vuelve a insertar colaboraciones de gente cercana, y ahí está “La balada del otoño”, de Lucía, en que se lee: «Para mi amigo, el poeta Vázquez de Aldana, galante como un abate del Renacimiento», lo cual puede que hiciera Saorinil en la década anterior.

“Página literaria” de El Adelantado de Segovia la dirige José Ridao y en ella coincide Lucía con poetas con quienes se cruza en estos años, tal Emma Calderón, Eduardo de Ory o Balbontín. Es pasajera, no obstante, la colaboración de Saornil en el diario, pues tras “Balada de melancolía” no vuelve a publicar hasta hacerlo con “Grecia altiva”, ya en 1917, poema que convierte en “Mi origen pagano” para la revista Cádiz-San Fernando en 1918.

Es en el periódico madrileño La Patria en el que más composiciones novedosas encontramos de Lucía. En este caso se trata de un periódico conservador6, que inserta a veces en primera plana la sección “Nuestras poetisas” ‒”Nuestros poetas”, en el caso de ellos, en que colabora Santos-Pérez7‒. Allí comparte página con la carlista Dolores Gortázar, que se ocupa del espacio femenil, y con las poetas Juanita Zamora o Encarnación Cutillas. El rotativo acoge nueve poemas de Saornil, entre marzo y finales de mayo de 1915, con la extensión de febrero de 1916; dos los había publicado en 1914; de otros tres se servirá a partir de 1917.

Inicia la serie con “La balada del Otoño”, fechado en el de 1914, incluido el 20 de marzo de 1915; en los versos ofrece la primavera de su alma al jardín (triste) de las hojas caídas y le lleva el pájaro loco de su joven corazón. A los nueve días aparece “Del vivir manso” (ya publicado en 1914 en Avance). Un día después se presenta “Abril llega” (que reutilizará en Cádiz-San Fernando, 1918, y en Diario de la Mañana, 1921), también en cuartetas octosílabas. El 21 de abril, el soneto “Mientras las colegialas…” (en Avante, 1914; después en Cádiz-San Fernando, enero 1917). El 26 de abril, si “Decís que otoño” (del que se servirá en Cádiz-San Fernado en 1917) mata de melancolía, yo, que amo tanto el otoño como la primavera, digo que ¡abril mata de amor! La Patria inserta el 1 de mayo “Versos de quimera”, de métrica compleja, que combina heptasílabos y endecasílabos; ofrendado a Adela, en vez de dedicatoria tiene un Envío final, «para la melancolía de tus ojos […] ha compuesto estos versos mi corazón inquieto», y asoma la novia enlutada. El 6 de mayo se publica “Aromas lejanos”, soneto alejandrino. El día 26, “Sinfonía primaveral”, romance, octosílabos con rima asonante en los pares. Y hay silencio hasta el 24 de febrero de 1916, en que “Nuestras poetisas” presenta “Motivos blancos”, con tres secciones: “Motivo galante” (en Cádiz-San Fernando, 1917), “Motivo triste” y “Motivo romántico”.

Oh belleza del mundo! Pentagrama, 18, pág 4.

Cárcel

La consulta minuciosa de La Tierra (1930-1935), periódico republicano que cubre eventos anarcosindicalistas, permite ahondar en el conocimiento de la posición de Lucía en el inicio de los años treinta, certificar su estancia en la cárcel y calibrar sus relaciones con el republicanismo.

Durante la huelga de Telefónica, iniciada el 6 julio de 1931, se conoce la participación8 sindical de Lucía y su intervención en las asambleas diarias, lo que la hace popular en el gremio, más si cabe al ser pública su condición de poeta. Por la tarde asiste el personal en huelga al «paso de lista o acto de presencia» diario en el cinema Ideal de Embajadores y, si es numerosa o es mitin, en el Teatro Fuencarral. Su primera intervención la refleja en el artículo Compañeros9.  En la asamblea, «en extremo entusiástica», del 27 de julio, «la señorita Lucía hizo una vibrante disertación de lo que significa el conflicto para los empleados y obreros de la Compañía», según recoge La Tierra al día siguiente; lo más probable es que fuera detenida tras esta intervención.

No parece que esté encerrada demasiado tiempo, pues el 3 de agosto La Tierra (1931) informa de que «con el mismo entusiasmo que el primer día de huelga celebraron los huelguistas su reunión primera del mes de agosto en el Cinema Ideal (Olimpia), de la calle de Embajadores, con la simpática novedad de que vieron aparecen en la tribuna a la señorita Lucía Sánchez Saornil y al camarada Pablo Yusti, ambos recién libertados, y que desde la cárcel se dirigieron a comunicar a sus compañeros de lucha y tesón la grata nueva, el cariñoso saludo de los que todavía continuaban presos y la demostración de que los días de encarcelamiento habían sido para ellos otros tantos brotes de mayor entusiasmo en la causa y en el triunfo. Los dos fueron aclamados y aplaudidísimos, y con ellos gritaron todos al unísono incesantes vivas a la huelga».

Prueba de esta determinación es que en la reunión del 7 de agosto realizó una «vibrante arenga la poetisa Lucía Sánchez Saornil», según muestra el rotativo el día 8 en su página 3. Y el 6 de julio de 1932, al año de la huelga, «tendrá lugar el gran mitin organizado por la sección Madrid del Sindicato Nacional de Teléfonos, donde tomarán parte los oradores camaradas Lucía Sánchez, Yoldi, Inestal y V. Orobón»10.

Republicanismo

Antes de que reniegue de la poesía, al considerarla burguesa; antes de que abrace el anarquismo y estime que es el único ámbito capaz de alumbrar la sociedad nueva; antes de que decida que merece la pena batirse en la arena social con los presupuestos libertarios, Lucía pasa por las filas republicanas. Lo hace, al menos, en el Partido Radical Socialista Revolucionario, y forma en su comité ejecutivo en octubre de 1931. Esta formación se ha escindido en junio del Partido Republicano Radical Socialista; está impulsada por J. A. Balbontín (también poeta), que por entonces colabora con el anarcosindicalismo. Allí coincide con otras mujeres, tal Sixta Carrasco o Violeta (Consuelo Álvarez Pol, unida también al Colegio Hijos de Madrid). Tal vez, el primer mitin de Saornil sea el celebrado en Villaverde Bajo (1931) el domingo 13 de septiembre, que comparte con Asunción Fernández y otros. No creemos que continuara en el Partido Social Revolucionario, cuando toma este nombre en marzo de 1932.

Es este partido el que informa, en “Una protesta del Partido Radical Socialista Revolucionario” (La Tierra, 9-IX-1931, pág. 1), de que «nuestras apacibles compañeras Asunción Fernández, Elena Palma y Lucía Sánchez Saornil pasaron más de quince días en la Cárcel de Mujeres por haber mostrado una simpatía más o menos expresiva hacia los huelguistas de la Telefónica Nacional».

Es decir que, durante los sucesos de 1931, Lucía está aún por las soluciones políticas a la organización social, aunque revolucionarias, ya que milita en una formación «representante de las ansias del pueblo», que fía en el anarcosindicalismo, y es participativa. No desea, pues, la república burguesa, la cual cree que tiene los días contados, según expresa en el artículo “Revolución y sólo revolución” (1931) en La Tierra.

En mayo de 1932, la posición de Saornil ya es anarquista según muestra en “La mujer, la política y su deber histórico”11; y al encabezar el manifiesto “A las mujeres del pueblo”, junto a veinte libertarias madrileñas, «porque sólo vosotras, que apuráis diariamente un cáliz de amarguras, constantemente renovadas, sois las únicas capaces de comprendernos […] Un año de República ha bastado para convertir en lágrimas aquel rayo de sol de vuestra esperanza en una vida pacífica y desahogada», recogido en Solidaridad Obrera.

Música

Sabemos del interés de Lucía desde la infancia por las canciones12. Un halo melódico impregna con frecuencia sus versos. Hay letras suyas que pasaron en su tiempo a ser musicadas; otras lo son en años recientes. Queden, para emocionar, las tonadas impresas que andaban de boca en boca por las calles de Madrid durante los combates desde el asedio de 1936: ¡Madrid, Madrid, mi Madrid!); ¡Ay, rinconcito de Asturias!; Romance de la Libertaria.

La composición suya más citada (y cantada) es la letra del Himno de Mujeres Libres, realizada por acuerdo de la Agrupación Nacional en 193713, a la que puso música para piano E. Sanginés, por mediación de Mercedes Comaposada, y se registró en disco. En la entrevista (a que nos referimos al final) del Fondo Suceso Portales (1985, pág. 26) dice esta: «En los versos de Lucía se ve el temperamento, y se ve la persona, en el escrito de un verso, en una poesía, en unas líneas se ve. Esta era Lucía. Y esta: “Puño en alto mujeres de Iberia / hacia horizontes preñados de luz…” Esto, acabábamos el Congreso, fuimos a comer y escribió las 2 primeras estrofas seguidas. Escribió las dos estrofas en aquel momento. Es algo magnífico, sabes? A mí me da envidia porque a mí me gustaría saber hacer lo mismo, y a ti también verdad?».

De canciones recientes cabe nombrar “La danza de Pierrot”, que interpretan Moncho Otero y Rafael Moro en el programa Mujeres de la Generación del 27 (2015), sobre Peces sobre la tierra de Pepa Merlo; Inés Fonseca pone música a “Hora”, en libro CD Recuerdos de sombras: Generación del 27, ellas (2019); el grupo crust punk M.A.M.Ü.T. musicaliza fragmentos de “¡Madrid, Madrid, mi Madrid!” y de “Paisajes de arrabal” en Firme el pulso (2020); Elena Aranoa canta “Serenidad” en Tú me quieres blanca (2022); o “Es en vano” en libro CD Ultra! Sin sombrero, en la voz de Diana Palau. Además de ¡Oh!, música de tus besos (2012), acción sonora a partir del poema “Armonías de ocaso” ‒escrito del‒, con María Olmos y Julia Roux, por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos de Valencia.

Y hubo otro poema de Lucía que pasó a partitura. Se trata de Chiquitín. Canción infantil, con música para piano compuesta por Gerardo Gombau en julio de 1938; cuatro hojas pautadas, con su borrador, conservadas en el archivo personal del compositor, pianista y director de orquesta, depositado en la Biblioteca Nacional de España14. La letra viene en el reverso de una tarjeta, cuyo haz o anverso muestra la fachada de la Guardería Vasconia en Barcelona, tutelada por SIA (Solidaridad Internacional Antifascista), de la que Lucía era secretaria general. El texto desprende sencillez, amplitudes hacia criaturas desplazadas por la guerra ‒«Chiquitín, / vamos a pescar estrellas / en aquella nube, / barquita marinera / de los cielos azules»‒. La canción se ha grabado en el CD Tú me levantas. Tierra de Castilla, dedicado al salmantino Gombau, a cargo de Joaquín Pixán y Alejandro Zabala, en 2014.

¡Música… pura esencia! Pentagrama, 1, pág. 5.

Años cincuenta

La Lucía que retorna a España en 1942 no es la misma que vivió aquí los años republicanos y de guerra, un tiempo de revolución en el que las posibilidades eran inmensas, en las que el poder está durante un tiempo en el pueblo, en el que la igualdad se practica en las colectividades, en el que conoce a una mujer y se une a ella sin dar más explicaciones y sin que nadie tenga derecho a exigirlas. Como Indomables15 «habíamos creado nuevas interpretaciones del derecho, más cerca, más de acuerdo al derecho natural». Ha vivido en Francia el exilio y trabajado los meses de 1939 hasta la extenuación física y mental para paliar la situación de la militancia en los campos de concentración y los albergues. «Por mucha imaginación que tengas, querida Emma, no puedes imaginar lo que estamos sufriendo», le dice a Goldman ese febrero16; «con un profundo desgarramiento interior», contemplamos la pérdida de lo realizado. El descalabro sufrido, el contemplar que «se nos ha sembrado a voleo por toda Francia» en condiciones humillantes, la burbuja pancista de la clase política en el exilio, la decepción ante cierta militancia le supone una «angustia permanente» que le hace perder la fe en todo.

Sabemos de cuatro colaboraciones de Lucía Sánchez Saornil durante la dictadura franquista; queda abierta la puerta a otras no halladas aún o de seudónimo. Todas se sitúan entre 1953 y 1955, cuando vive en Valencia. El sentido de esta coincidencia temporal lo desconocemos, aunque sea tentador pensar que quiso incorporarse al ambiente cultural del momento y que no tuvo el acogimiento esperado. Coincide en que también escriben en esas revistas amigos levantinos de los años veinte, tal Juan Lacomba o Genero Lahuerta, que se supone le dan cobertura ante el régimen (al igual que ella hizo con ellos en el tiempo de la guerra). No son fruto de la salida de la clandestinidad, según se afirma a veces, pues no estuvo oculta.

Tenemos la reproducción del poema “Margarita”, de 1917, que Enrique Vázquez de Aldana17 incluye en la página 111 de Safo en Castilla. Antología de más de doscientas poetisas españolas, en sonetos ortodoxos, de 1953. Conocida es también la publicación del poema “Quiero en mi ley cumplirme”, en octubre de 1955, en la página 8 del número 22 de la revista Estrofa, cuaderno mensual de los artistas burgaleses, unida a la juventud falangista.

Novedosa (para nosotras) es la colaboración que tiene Lucía Sánchez-Saornil ‒aquí incluye el guion‒ en la revista mensual ilustrada Pentagrama de Valencia, fundada en febrero de 1953, que pretende crear una «conciencia artística» en el ámbito musical, cuya portada primera expone un retrato de Su Excelencia el Jefe del Estado. En la publicación coincide con otra gente libertaria que está en el exilio interior, caso de Isidro Guardia Abella, que escribe asiduamente y será un periodista reconocido; y, posiblemente, algunas ilustraciones sean de Vicente Ballester.

Lucía escribe en el primer número y, aunque la revista se extiende hasta 1957, lo reseñable es que no vuelve a colaborar. Se trata de “¡Música… pura esencia”, en la página 5; composición que encaja en el ideario de la publicación ‒«ni doctrinal ni pedagógica»‒, al hablar de alma, verbo, silencio, sombra, soledad, aire…

Sí hay otro poema suyo en Pentagrama, en la página 4 del número 18; es una composición que recibió el Primer Accésit en el Premio Rigal de Poesía18, fallado el 23 de abril de 1954, día del libro, al que se presenta como Lucía Sánchez-Saornil, dotado con 125 pesetas, las cuales recibió la autora en el acto de proclamación, y fue recitado por María Jesús Cuadra; la particularidad de ello es que el poema laureado llevaba el título de “Creación”, aunque fue publicado meses después con el de “¡Oh belleza del mundo!”; tal vez asustó su empaque de demiurga: «¡Oh, belleza del mundo!, que sin mí no serías…, / cómo me place este poder / de plasmarte en lo vivo, ¡oh, belleza del mundo!; / sin mí fueras inerme; sólo de mí recibes la gracia y el sentido».

Suceso Portales Casamar

Valiosa es la información extraída del Fondo Suceso Portales (1904-1999), depositado en la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL)19 por su hija Hortensia, ya que se trata de una amiga estrecha de Lucía entre 1936-1942. Suceso la considera pieza básica en Mujeres Libres ‒«sé apreciar tu conducta, sé sentir contigo ya que así aprendí a hacerlo, tu cariño, todo el amor apasionado que sientes por nuestra “Agrupación”» (FSP, 5/230)‒. A su vez, Lucía dice de ella20 que es «una mujer excepcional, una militante de energía y equilibrio magnífico, con un sentido de comunidad muy desarrollado y una capacidad de mucho relieve».

Como mujer de organización conserva varios salvoconductos de 1938, entre ellos el que le faculta para hacer propaganda de MMLL por la Zona Leal en abril; más el documento de noviembre de ese año en el que la Agrupación le confiere representación para asistir en Perpiñán a la preparación de la asamblea de MMLL del Sur de Francia a celebrar el 1 de enero de 1939.

En su conexión epistolar, las cartas fragmentarias21 cruzadas entre Francia (Lucía) y Londres (Suceso) en 1939-1940 confirman la desazón en la que se sumó Sánchez Saornil tras los meses frenéticos iniciales del exilio. Y aportan la noticia de que los archivos de Mujeres Libres y de SIA sacados de Barcelona por Saornil desaparecieron en Perpiñán, tras encomendarlos «a un camarada de solvencia y de confianza»; documentación que ya no consiguió recuperar, lo que ahondó su desaliento.

Conocemos “Un appel des «Mujeres Libres»”, publicado en Le Libertaire en agosto de 1939, en el que se protesta del trato discriminatorio que sufren estas mujeres por parte de los organismos de ayuda con respecto a los hombres (por ejemplo, en los embarques a América), sobre todo en Francia y Argelia. Ahora sabemos que Lucía está sobrecargada y, al no poder volcarse en la reorganización de MMLL, envía las direcciones que tiene a Suceso Portales, la cual recibe cartas de otras mujeres que le piden orientación. De ahí que Suceso asume la tarea y elabora en el verano de 1939 una carta circular a todas las mujeres anarquistas para recrear la Agrupación y para denunciar la discriminación; el inicio de la segunda guerra mundial trunca el proyecto.

En una amplia entrevista22 mecanografiada realizada en 1985 a Suceso, cuando tiene 81 años, dice que conoció a Saornil en el verano de 1936, sentada en el suelo del piso que ocupaba Mujeres Libres mientras confeccionaba a máquina fichas de inscripción. Alude a que se decía en los medios anarquistas de Madrid que el padre de Lucía trabajó para una señora notable ‒sería la duquesa de Alba‒, la cual quiso pagar los estudios superiores de Lucía, a lo que esta se opuso por considerarlo una limosna. Comenta que los primeros números de la revista Mujeres Libres se financiaron con la venta del coche de Mercedes Comaposada.

Suceso Portales. Mitin JJLL 21-VII-1937 (CNT, 22-VII-1937)

Al finalizar

La figura de Lucía Sánchez Saornil no deja de expandirse en los ámbitos de la literatura, el feminismo y el anarquismo, elevada a veces a símbolo. Sirva de muestra el sello que emite Correos en 2023 en la serie Mujeres poetas, con imagen (almibarada) de la misma a cargo de Isa Muguruza. En demasiadas ocasiones, las noticias calcan facetas algo fabuladas de la misma o confunden su imagen, al prevalecer la rutina o la verosimilitud frente a la veracidad. Aun así, el estudio de su actividad está mostrando la talla y la versatilidad de esta mujer que atraviesa épocas diversas de la historia reciente.

Saornil es, además, una presencia necesaria en el relato de la historia de la emancipación femenina en España (Soriano, 2024), en el que se prima la actuación de las mujeres de clase acomodada y se olvida que las obreras lucharon por su libertad bastante antes ‒con harto dolor como pago‒, por ejemplo respecto al trabajo nocturno, la hora de lactancia, la instrucción o las jornadas de niñas, y asumieron prácticas manumisoras desde la década de 1870, tal las uniones libres, con lo que afirmaban su independencia.

Referencias bibliográficas

Blázquez Vilaplana, Belén. (2023). “Lucía Sánchez Saornil o como ser poeta, feminista, activista y obrera en un mundo donde la esperanza no había muerto”. En ¿Qué voy a decir yo de la poesía? Encarna Alonso (ed. lit.), 35-56.

Corresponsal. (3 de agosto, 1931). Lo huelguistas de Teléfonos. Sus reuniones en Embajadores. La Tierra, 3.

Corresponsal. (17 de septiembre, 1931). Mitin de propaganda. El Sol, 6.

Ellas cuentan la guerra. Las poetas españolas y la guerra civil. (Antología 1936-2013). (2021). Edición de Reyes Vila-Belda. Renacimiento.

Escrivà Moscardó, Cristina. (2024). La militancia de Lucía Sánchez Saornil en Mujeres Libres, L’IO, 12, 22-33.

Fernández Serrano, María Helena. (2025). «La balada del otoño» y otros poemas hallados de Lucía Sánchez Saornil: ensayo de una edición crítica, Artifara, 25.1, 187-203

Gallego Montero, Jesús. (2022). Siempre puede volver la esperanza. Colegios El Valle / Fundación Emilio Hurtado.

Gombau Guerra, G. Sánchez Saornil, L. (julio, 1938). Chiquitín, canción infantil [partitura para piano]. Manuscrito, copió Cámara.

Portales Casamar, Suceso. (1 de febrero, 1985). Entrevista. FAL.

Pulpillo, Araceli (22 enero, 2023). Lucía Sánchez Saornil y el error que no cesa. Amanece Metrópoli https://amanecemetropolis.net/lucia-sanchez-saornil-y-el-error-que-no-cesa/, consultado el 20 de julio de 2025.

Sánchez Saornil, Lucía. (21 de agosto, 1913). Un poco de moda. La Última Hora, 1.

  • (20 de abril, 1914). Provincianas. La Tribuna, 6.
  • (17 de mayo, 1914). Amo las tardes grises… La Tribuna, 5.
  • (10 de noviembre, 1914). Balada de melancolía. El Adelantado de Segovia, página literaria.
  • (20 de marzo, 1915). La balada del Otoño. La Patria, 1.
  • (29 de marzo, 1915). Del vivir manso. La Patria, 1.
  • (30 de marzo, 1915). Abril llega. La Patria, 1.
  • (21 de abril, 1915). Mientras las colegialas… La Patria, 1.
  • (26 de abril, 1915). Decís que otoño. La Patria, 1.
  • (1 de mayo, 1915). Versos de quimera. La Patria, 1.
  • (6 de mayo, 1915). Aromas lejanos. La Patria, 1.
  • (26 de mayo, 1915). Sinfonía primaveral. La Patria, 1.
  • (24 de febrero, 1916). Motivos blancos. La Patria, 1.
  • (25 de septiembre, 1917). Grecia altiva. El Adelantado de Segovia, 3.
  • (7 de octubre, 1931). Revolución y sólo revolución. La Tierra, 2.
  • (25 de agosto, 1937). Mujeres Libres. Spain and the World, 18, 2.
  • (1938). Canción infantil [postal].
  • (febrero, 1953). ¡Música… pura esencia! Pentagrama, 1, 5.
  • (1954). ¡Oh belleza del mundo! Pentagrama, 18, 4.

Soriano Jiménez, Ignacio C. (2022) Lucía Sánchez Saornil, entre mujeres anarquistas. La Linterna Sorda.


  1. La digitalización de prensa que lleva a cabo la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura permite acceder a las novedades mencionadas aquí. ↩︎
  2. Número dedicado a la memoria de varias mujeres anarquistas. ↩︎
  3. A quien agradecemos el aviso de algunas novedades aquí comentadas. ↩︎
  4. Hay mujeres con poesías en la prensa anarquista de la guerra, algunas no reseñadas aún: Isabel Bellús, Nieves López Pastor, Delfina Conde-Pelayo, Isabel Celdrán, María Zabala, Lola Uranga, María Larios Navarro, María Hurtado, María García, María Zabala, Esperanza Cerrato, Mercedes Comaposada, Amparo Poch, Alicia Vázquez, Isabel, Cándida Ventín, Nina Nahuel, Virginia, María Hurtado, Armonía Miguel, Carmenchu, Pilar Roca, Amapola, etc. ↩︎
  5. Fundado y dirigido en 1912 por Salvador Cánovas-Cervantes (1880-1949), con quien se encontrará cuando él dirija la Tierra en Madrid y Solidaridad Obrera de Barcelona en los treinta. ↩︎
  6. Fundado por Tomás Blanco Nomdedeu (1868-1940), utiliza el seudónimo Gonzalo de Quirós, conservador, preso en la II República y la guerra; ahí trabaja su amigo Santos Pérez. Los poemas de Lucía están referenciados en M. Helena Fernández Serrano (2025). ↩︎
  7. Poemas como “Mientras la abuela duerme…” (La Patria, 4-III-1915, pág. 1) sorprenden por la similitud de palabras y ambientes con Lucía. ↩︎
  8. Lo hacen otras operadoras, tal como señalamos en el libro, a las que hay que sumar a Amparo Barayón, que protesta el día 7 al ser insultada con expresiones groseras por un teniente. ↩︎
  9. Que reproduce El Libertario, 12 (18-VII-1931), pág. 1, periódico de los grupos anarquistas. ↩︎
  10. “Un manifiesto y un mitin de afirmación sindical”, La Tierra (6-VII-1932), pág. 3, el cual se lleva a cabo en la sede del Partido Republicano Radical Socialista. ↩︎
  11. El Libertario, 26 (14-V-1932), pág. 3, en que se desliga de mujeres intelectuales y políticas. ↩︎
  12. Luciano de San-Saor, “Las canciones ingenuas”, El Progreso (Lugo, 18-V-1918), pág. 4. ↩︎
  13. La partitura aparece en Mujeres Libres, 12 (mayo, 1938), pág. 39. ↩︎
  14. La tarjeta está en M. Gombau /6/8(2), aquí el título es Canción infantil; acompaña el borrador. La partitura, en M. Gombau /6/8(1). ↩︎
  15. Artículo en número 17 de SIA (9-III-1939). ↩︎
  16. IISG, Emma Goldman Archive, reproducida en The Emma Goldman Papers. ↩︎
  17. La novedad es que Lucía lo conoce de antes, pues le dedica “Balada de melancolía” (El Adelantado de Segovia, 10-XI-1914) «Al poeta de todas las bellezas espirituales», expresión que habla de su vehemencia. ↩︎
  18. “Nuestro concurso poético”, Pentagrama, 13 (mayo-junio, 1954), pág. 2. ↩︎
  19. Lo fundamental de lo señalado aquí está en Exp. 1/20; 2/86; 5/227, 228, 230, 234. ↩︎
  20. Son palabas de Félix Carrasquer, en carta a Portales (13-IX-1939). ↩︎
  21. Un bombardeo alemán sobre Londres afectó a su vivienda y esquilmó el archivo. ↩︎
  22. Se deduce que son dos entrevistadoras; se nombran como “C“ y “So”. ↩︎

Descubre más desde Redes Libertarias

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *