Los cuidados en y más allá del Antropoceno. Un recorrido interdisciplinario ante las crisis socioecológicas

Wolfesberger, Philipp; Kaltmeier, Olaf y Volmer, Ann-Kathrin -coord.-
CLACSO; Guadalajara; CALAS, 2024

José Luis Terrón

Reseña publicada en Redes Libertarias núm. 5 (primavera 2026)

Los cuidados en y más allá del Antropoceno. Un recorrido interdisciplinario ante las crisis socioecológicas es una obra polifónica en la que intervienen autoras y autores de América latina, Europa y Asia. Los capítulos, escritos desde las ciencias sociales y las humanidades, vienen a mostrarnos una intersección entre el Antropoceno y los cuidados que buscan abrir nuevos campos de estudio sobre las crisis ecológicas, la multiplicidad de cosmovisiones y el bienestar comunitario pluriversal (concepto de la teoría decolonial que nos habla de la existencia de formas plurales de conocer y de ser que conectan a las personas entre sí y con los mundos que las rodea).

El libro se divide en tres partes. En la primera, la obra se centra en el concepto de Antropoceno y los debates que ha generado esta nominalización, que leyendo el libro podríamos calificar más como marco, un ‘término umbral’ para Maristella Svampa (2019), que engloba diversas crisis y lecturas. La segunda parte trata de manera prominente el tema de los cuidados, poniendo de relieve las lógicas capitalistas y sus repercusiones en la vida en común y en las relaciones de género.

La tercera está dedicadas a una serie de estudios de casos que tratan de los desafíos y alcances de las crisis socioecológicas. Desde nuestro punto de vista, las dos primeras partes del libro son de tal interés que la tercera, en comparación, se nos antoja simple y manida.

Hemos de añadir que hay capítulos que se merecerían su propia reseña, dada la calidad de los escritos, lo mucho que abordan y los diálogos que se podrían establecer con los mismos. Por tanto, las líneas que siguen no dejan de ser un esbozo de lo mucho que se puede encontrar en este libro, que como ya se ha podido intuir, considero muy recomendable.

Es habitual que al tratar sobre el Antropoceno se inicie una discusión en torno a su propia existencia y, en caso afirmativo, si su nombre es el adecuado para describir la crisis ambiental que soportamos. Los coordinadores de Los cuidados en y más allá del Antropoceno son tajantes y van más allá de unas discusiones que acaban siendo estériles: “El Antropoceno universalista debe abandonarse como concepto de significado unívoco, para convertirse en un término pluriversal y crítico que incorpore debidamente el cuidado por la vida en zonas comunes de contacto entre cosmovisiones para abrir paso a prácticas transformadoras” (Philipp Wolfesberger y Olaf Kaltmeier, p. 17). Siguiendo a Svampa (2019), el Antropoceno cuestionaría el paradigma cultural de la modernidad.

Christoph Antweiler, quien nos habla de planetariedad y no de mundo, nos indica que el Antropoceno debería formalizarse como un acontecimiento geológico y no como una época y nos dice que en las ciencias sociales y en las humanidades, el Antropoceno es un metatérmino que “designa las consecuencias de la respectiva ruptura epocal causada por el cambio medioambiental provocado por el hombre y las correspondientes reflexiones, especialmente sobre la responsabilidad y el estatus de los humanos en relación con la naturaleza” (p. 66). Ahora bien, no debemos olvidar, por un lado, que tal concepto sigue usándose principalmente por estudiosos de los países occidentales, con las consecuencias que esto comporta; y, por otro, que las soluciones a los problemas ambientales son particulares y no universales. A la par, debemos subrayar que no todas las sociedades tienen las mismas responsabilidades por haber llegado a esta crisis medioambiental, en la que el capitalismo es su piedra angular.

Y si uno de los ejes de la obra es el Antropoceno, el otro son los cuidados. Antje Linkenbach los entiende como una actividad central y como una responsabilidad de los seres humanos. Esta idea de responsabilidad se va repitiendo a lo largo del libro: responsabilidad en relación con los otros, con las otras y con lo otro. La autora, asegura que el cuidado conlleva los compromisos democráticos de justicia, igualdad (y debemos hacer especial énfasis en la igualdad de género) y libertad. Philipp Wolfesberger apostilla que el cuidado excede a lo individual ya que es una práctica política y colectiva.

Para Marta Clara Ferreyra Beltrán el tiempo de cuidados es tiempo de vida, idea esta que va más allá de los cuidados como soporte de la vida. Por tanto, y de seguir a esta autora, no hablaríamos de interdependencia, uno de los nodos del cuidar, si no de convivencia, en la que, junto a la responsabilidad y la reciprocidad (por tanto, con más atino hablaríamos de corresponsabilidad), operan la solidaridad y, para más de una autora o un autor, el apoyo mutuo.

Esa interdependencia, ese constante dar y recibir cuidados, tanto materiales como emocionales, puede desembocar en “el peligro de la comodificación/mercantilización (…). Desde este marco, la mercantilización, es decir, el cuidado considerado como una mercancía explotable y no como un proceso, conduciría inevitablemente a una escasez o crisis del cuidado” (Philipp Wolfesberger, 172). Leyendo el libro, podríamos concluir que los cuidados serían un común que brotan en la comunidad y desbordan las instituciones. Pero frente a lo común opera lo privado, fomentado por el pensamiento neoliberal. Así, el capitalismo hace imposible que broten los cuidados, a los que reduce a mercancías. Marta Clara Ferreyra Beltrán nos recuerda que los cuidados se van desplazando fuera del hogar vía su incorporación a los servicios públicos o por su mercantilización y que, generalmente, el trabajo de cuidados se concentra en mujeres precarizadas.

Y es la misma Marta Clara Ferreyra Beltrán que, de manera atinada, diferencia lo público y lo común: “Lo público engloba la gestión que ejerce el Estado sobre servicios, bienes y espacios que, aunque en principio se consideren de uso colectivo, en la práctica son potencialmente privados toda vez que el Estado se reserva la decisión de disponer de ellos para unos grupos y restringirlos para otros” (p. 195).

Ahora bien, frente a cierta visión universalista de los cuidados, Philipp Wolfesberger incide en que el cuidado es siempre plural, y se entiende “como prácticas múltiples y locales inscritas en tendencias globales y en constante relación con diferentes ámbitos de lo social” (169), o como escribe Marta Clara Ferreyra Beltrán, si cuidar es los que hacemos para mantener, continuar y reparar nuestro ‘mundo’ y, así, vivir lo mejor posible, en cuidar no puede haber estándares universales.

Por último, y ya por falta de espacio, un pequeño apunte. Los cuidados no se limitarían a otros seres humanos, va más allá de los seres humanos, idea ésta que atraviesa la obra: “también hablamos de que quienes los realizan (los cuidados) procuran los entornos físicos y simbólicos donde habitan las personas y otras especies” (Marta Clara Ferreyra Beltrán, 185).

Descarga del libro: https://libreria.clacso.org/biblioteca_calas/publicacion.php?p=3555&b=2

Referencias: Svampa, Maristella (2019). Antropoceno. Lecturas Globales desde el Sur. Córdoba: La Sofía cartonera. Editorial Cartonera.


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