Colectivo Redes Libertarias: espacio en red para el debate y la reflexión (I)

Redes Libertarias

Redes Libertarias es un colectivo que forma parte del espacio libertario y anarquista. Se formó en 2023 con personas de diversos territorios dentro del Estado español. Es un colectivo de afinidad puesto que lo que nos une es la afinidad respecto a ideas y prácticas, eso no significa total homogeneidad puesto que tenemos diferencias que aceptamos como elemento positivo.

Redes Libertarias engloba en su proyecto una revista en papel semestral (hemos publicado seis números) y una página web que publica diariamente. Además, estamos empeñadas en construir redes de afinidad con otros colectivos para colaborar de formas diversas y una red para el debate puesto que pensamos que el anarquismo y lo libertario del siglo XXI debe reflexionar sobre muchos temas de la actualidad que nos rodea.

En septiembre de 2025 pusimos en marcha el PRIMER DEBATE (septiembre 2025-febrero 2026). El grupo estuvo formado por doce personas entre las cuales había personas del colectivo y del grupo de colaboradores y colaboradoras de Redes Libertarias. El tema elegido por dicho grupo fue: «los cuidados». En el mes de octubre se aportaron diversos materiales sobre el tema, se señalaron unos puntos que nos podían servir de guía y acordamos empezar el debate el 8 de enero de 2026.

El debate empezó con lentitud y con poca participación, pero hubo aportaciones interesantes e incluso discusión acalorada. Pensamos que debemos mejorar algunas cosas para que los debates sean más participativos y, quizás, abrirlos a personas ajenas al ámbito de Redes Libertarias.

Aquí va el resumen del debate:

Empezamos por compartir qué entendemos por «cuidados». Pronto comprendimos que hay diversas maneras de entenderlos, no necesariamente contradictorias (señalamos algunas aportaciones):

— Los cuidados son aquellas actividades que se realizan para el mantenimiento de la vida y la salud, históricamente invisibilizados, relegados al ámbito doméstico y atribuidos a las mujeres.

— La visión feminista se diferencia por no dirigir su mirada solamente a las esferas monetizadas de la economía, sino que el centro de interés son los procesos de sostenibilidad de la vida, esto es, todos los procesos de satisfacción de las necesidades de las personas, el aprovisionamiento social. El actual marco económico, globalizado en lo macro y destructivo en lo micro, es escenario de un conflicto de lógicas, entre la de acumulación que rige los mercados y la de cuidado de la vida que rige, sobre todo, las esferas no monetizadas.

«cultures talk» de Leonard J Matthews está bajo licencia CC BY-NC-SA 2.0.

— David Graeber define el cuidado como cualquier acción destinada a mantener o aumentar la libertad de otra persona. Es aquí donde el valor de la libertad individual que tiene sentido en el marco de una libertad colectiva prefigura el papel central del anarquismo.

— Hannah Arendt en La condición humana, sostenía que el trabajo del cuidado había sido, desde la Antigua Grecia, menos valorado que el trabajo productivo y, por ello, se consideraba que dicho trabajo era propio de esclavos, en la medida en que tenía como objeto el cuerpo del amo. Arendt trazaba una distinción entre el «trabajo», entendido como el proceso productivo y la «labor» entendida como el trabajo improductivo del cuidado. El laborar no dejaba nada tras de sí, el resultado del esfuerzo se consumía casi tan rápidamente como se gastaba el esfuerzo. Sin embargo, dicho esfuerzo, a pesar de su futilidad, estaba motivado por un impulso poderoso, ya que de él dependía la propia vida.

«Our Little Family Sweatshop» de danijeljw está bajo licencia CC BY 2.0.

— Los discursos de salud, y de los riesgos a la salud, son construcciones contingentes en muchos casos de carácter normativo, vinculados a otros intereses y dependen, explícitamente o no, de las nociones sobre el ser humano, el tipo de sociedad a la que aspira y las maneras de alcanzarla.

— Los cuidados se pueden constreñir a una serie de tareas —cuidados— que son asistenciales: todos los cuidados de los que casi siempre habla se pueden hacer en una institución que no sea la familia y dentro del circuito económico (otra cuestión es quién pueda acceder a esos servicios). Hablar de cuidados es trascender a la familia, es más, la idea de cuidados pone en cuestión la familia nuclear. Por otro lado, dado los cuidados que trata, se pone más énfasis en la dependencia que en la interdependencia.

— Se planteó que no se pueden identificar cuidados solo con salud porque engloba muchos más aspectos. Cuando hablamos de cuidados nos estamos refiriendo a una necesidad de todas las personas. Los cuidados se refieren al mantenimiento diario de la vida, con su faceta material y afectiva indisolublemente ligadas, que es imprescindible para todas/os y cada una/o de nosotras/os. El problema de los cuidados ha sido que estos los necesita todo el mundo, pero históricamente han recaído sobre las mujeres y no sobre todas las personas, además de que dichas tareas se han realizado gratuitamente y sin reconocimiento porque se han considerado como propias de las mujeres por su propia naturaleza.

Este intercambio de pareceres sobre los cuidados fue considerado por una persona del grupo de debate como un marco de discusión que no era específicamente anarquista. Consideraba preferible para que el discurso anarquista irradie en los demás y no ser espejo de otros el que se usase bastante el concepto de ayuda mutua. La ayuda mutua es el cuidado que se procuran los seres entre sí (trasciende lo humano) con independencia del Estado y del Mercado. En esta posición se consideraba que los cuidados florecen en lo común. La igualdad y libertad en común entre hombres y mujeres es una base anarquista que impugna cualquier organización de la sociedad patriarcal y rechaza que los cuidados recaigan sobre todo sobre las mujeres. Por tanto, propone contemplar la ayuda mutua como el concepto nodular del tema de los cuidados.

Otra persona consideraba que el concepto de cuidados puede integrarse perfectamente en el anarquismo como se ha hecho con otros conceptos que no procedían específicamente del ámbito anarquista. El concepto de apoyo mutuo no contempló para nada la aportación fundamental del trabajo invisibilizado y gratuito que las mujeres han aportado históricamente a la reproducción de la mano de obra y a los cuidados entendidos como mantenimiento de la vida, no con un contenido meramente asistencial. Esta aportación se hace desde el feminismo y el anarcofeminismo existente lo tiene perfectamente integrado como una valiosa aportación que el pensamiento anarquista masculino no aportó con el concepto de apoyo mutuo.

Este último contraste de opiniones acabó acaparando el debate y reduciéndolo a dos personas.

El 12 de febrero se cerró el debate. Ahora toca hacer una valoración y ver cómo continuamos y abrimos otros temas de reflexión que hagan aflorar la diversidad de pareceres dentro del espacio anarquista y libertario.


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