Radio Zapote, una travesía radial de radical ternura

Valle Padilla, Irene Imuris; Ortiz, Nicteel; Ruiz Campuzano, Ámbar Adriana; Campos, Oscar; H Pat, Guillermo; Galicia, Penélope Estefanía

Artículo publicado en Redes Libertarias núm. 5 (primavera 2026)

Origen

Radio Zapote nace en el contexto zapatista de la “Marcha del color de la tierra” en 20011 dentro de la Escuela Nacional de antropología e Historia (ENAH) en la CDMX.

Hemos pasado por diferentes etapas en 25 años y cada vez nos acercamos más a lo que se llama desde el manifiesto escrito en 2015 por Dani D’Emilia y Daniel B. Chávez «Ternura radical».2

La idea inicial no fue concebir desde un principio un centro de medios libres, sino una comisión que diera cobertura a la estancia zapatista dentro de la escuela, muy pronto, esta idea y las múltiples necesidades, rebasaron la idea original, para volverse una radio estudiantil antropológica, de una estación presencial con cabinas, ahora también somos un medio de comunicación nómada, que amplifica las voces de subjetividades colectivas. Formamos parte de una red de medios alternativos, autónomos, autogestivos y comunitarios. En México y el mundo. También conocido como Movimiento Social de Medios Libres.3

Cubrimos eventos dentro y fuera de la ENAH. Transmitimos por redes sociales digitales, creamos producción de radio en cadenazos internacionales, hacemos reportajes y monitoreo constante de movimientos sociales, así como participamos en talleres de autoformación y aprendizaje situado. A lo largo del tiempo hemos aprendido a cosechar solidaridad. Nuestra labor consiste en intentar salvaguardar parte del patrimonio cultural, gráfico y sonoro en archivos de memoria colectiva para conservarlos en el tiempo.

En esta ocasión, nos unimos a Redes Libertarias para dar a conocer acerca de nuestras formas de ser en comunidad, así como las habilidades que hemos desarrollado para acompañar, documentar y difundir los procesos de los que las comunidades nos hacen parte. Nos hemos dado cuenta a partir de la reflexión sobre nuestra práctica, que no sólo respondemos a información racional y lógica, sino que hay una parte de las emociones que está relacionada con nuestro quehacer, ya que buscamos garantizar la dignidad, la confianza y el respeto en cada paso que compartimos en el camino de la resistencia.

Nuestra labor implica escuchar y amplificar voces disidentes, ancestrales, que en diversos territorios exigen verdad y justicia. La tarea no es únicamente tener producción de discurso, sino asegurarnos de difundir y replicar en toda la extensión dentro de nuestras redes solidarias, de la manera más íntegra posible, para que sus mensajes, denuncias, alertas, convocatorias y necesidades resuenen en distintas geografías.

Confluimos en el espacio de Radio Zapote, en un principio, haciendo programas radiales, de etnomusicología y abordando temas antropológicos en entrevistas, pero la difícil realidad que enfrentan organizaciones sociales en el país, nos ha obligado a salir de nuestras cabinas, así como de la frecuencia y la amplitud moduladas. Nos ha sido necesario priorizar el cuidado y la integridad de lxs individuxs que sobreviven, atraviesan la criminalización y la persecución, ya que existen riesgos inherentes a las labores de defensa del territorio, lo que se une con los riesgos de ejercer el oficio de periodismo en un país que cuenta con los índices de asesinatos de periodistas más altos del mundo, «México es el primer lugar en América Latina con mayor número de asesinatos a periodistas».4

Procuramos en coherencia con nuestros principios, en un mundo que busca silenciarnos, integrar la ternura radical como combustible de comunicación comunitaria y como una práctica de autocuidado y autopreservación. Hemos decidido dar parte de nuestro tiempo y vida para combatir desde dentro, a los algoritmos desensibilizantes. La lógica de nuestro actuar es informar a aquellos corazones vivos y mentes brillantes que aún conservan el valor para informarse desde las primeras fuentes. Hemos descubierto que nuestro antídoto ante el terror paralizante que inyectan los regímenes criminales y totalitarios (como el sionismo y el fascismo que se despliegan sobre nuestros territorios), es crear comunidad y crear consciencia del contexto de guerra que atravesamos. Nuestro trabajo lo hacemos sosteniendo, abrazando la fragilidad, enfrentando los conflictos con creatividad, con una visión periférica a partir de la confianza en lxs otrxs, conviviendo con el duelo, con la falta, con la incomodidad, con la ausencia de recursos financieros, mirando los rostros de lxs compas con el cariño de quien les quiere ver. Ver en libertad, con justicia, y en paz.

¿Por qué un medio libre, autónomo y autogestivo?

Radio Zapote, por 25 años, ha acompañado y acuerpado distintos procesos en diversos territorios, replicando las voces de quienes hemos sido traspasados por alguna forma de violencia e injusticia. Cumple la labor social de ser un canal comunicativo comunitario que se adentra en contextos abrumadores, donde nos es imposible permanecer insensibles ante lo desgarrador de un contexto que parece afanarse en hacerte saber que tu existencia parece ser reemplazable o insignificante. Ante ello, resistimos replicando las voces de quienes gritan por libertad y justicia hacia los aparentes oídos sordos del despojo o la impunidad.

Como medios libres es indispensable para nosotrxs ser la antítesis de los medios hegemónicos, aquellos cuadrados, estrictos, diseñados desde el privilegio, que promueve juicios mediáticos, que silencia, y no consideramos medios de comunicación a aquellos que tienen como prioridad las ganancias de las industrias comerciales de la elite y que buscan controlar las narrativas a conveniencia. Estos son medios masivos pero no son de comunicación, porque no están hechos acorde a la raíz del concepto de «comunicar» que incluye lo común (del verbo communicare, compartir información deriva de communis- común, mutuo, participativo5). Al contrario, sirven para la manipulación, son medios para oficializar narrati-vas fabricadas y verdades históricas inventadas.

A continuación, reproducimos las palabras de la compañera Nicteel:

«A lo largo de la praxis que hacemos voluntariamente, existe el gusto por transformar el mundo a través de pequeños actos, es muy fácil verse envueltx en escenarios que nos presentan panoramas de tiempos obscuros (con el resurgimiento de las ultraderechas y los tecnofeudalismos que estamos viviendo), es por eso que la actitud que sostenemos frente a las vicisitudes de la vida y los valores que procuramos sembrar y cosechar en nuestros espacios organizativos son el autocuidado, el priorizar nuestra integridad física y mental, individualidad y colectiva. Tenemos para ello que desechar la desconfianza y los juicios morales, cuidamos de no ser “pesimistas”, “razonables”, “objetivos”, “distantes”, o basarnos en falsas dicotomías binarias, cuidamos no tener un enfoque de competencia porque eso puede generar impactos complejos en las re-des de solidaridad que nos sostienen».

Existe por lo tanto la necesidad de no dejarse llevar por los calificativos o los afectos negativos que se implantan desde el gobierno, los partidos políticos, los medios masivos, desde el rumor y las fake news.

La radio y experiencias en el tiempo

Hemos buscado crear pedagogía y pautas de resistencia para quienes se unen a nuestra colectiva y hacer seguimiento de movilizaciones, por el tema de la represión constante que existe en nuestro país.

Hemos pasado por autoridades que buscan expulsarnos dentro de la escuela, nos han requisado nuestra antena y acusado de ataque a las vías de comunicación terrestre (dado que la legislación en México está ridículamente atrasada y considera a las ondas radiales que viajan por ondas hertzianas como paralelo a cerrar la calle). Hemos tenido que defender el espacio ante proyectos y personas que llegan con fines supuestamente de colaboración y luego buscan retener para su uso personal el espacio. Otras veces hemos tenido compañeros lastimados físicamente por represiones policiacas. Los retos ante estas situaciones son mantener la calma y luchar por la libertad de tocar temas que consideramos de interés común, cooperar para mantener el espacio con autonomía de instituciones, presupuestos y programas del Estado o la iniciativa privada. Aquí reside nuestro corazón que por cierto es negro porque llevamos el nombre de «zapote» que es el de la calle donde nos encontramos, y es el nombre de un fruto endémico de ese color.

Escuchemos a Pat:

«En este espacio doy valor a lo que he experimentado en mi vida. Estar aquí es una historia de cariño, aprendizaje por las personas que vamos conociendo en el camino. Pero también de represión, conflicto y de errores, que nos permiten aprender para mejorar nuestra labor de comunicación. Si alguien nos pregunta ¿cómo construimos en colectivo? Les platico que hay muchos casos tristes que debemos enfrentar con entereza, como la ejecución del activista Carlos Sinuhé y la lucha por justicia de su madre María de Lourdes Mejía; o las dificultades por las que atraviesan pueblos en lucha y resistencia que enfrentan injusticias del sistema penal, como presxs políticxs de Eloxochitlán de Flores Magón; las luchas por verdad y justicia de los normalistas de Ayotzinapa, que son algunos de los casos que desde Zapote hemos podido acompañar. Estas relaciones no serían posibles si no es porque existe un entendimiento y ternura de ambas partes, una ternura al filo de represiones, de la persecución, y la resistencia; en plantones, mítines, marchas, jornadas de búsqueda. Ha sido una construcción desde lo colectivo y no desde la capitalización de la experiencia personal. Podría pensarse como un lenguaje silencioso que compartimos los que somos parte de este tipo de medios libres, desde la perspectiva anarquista se le llama apoyo mutuo, colectividad. Es un ejercicio constante de cariño y ternura para con uno mismo y para con lxs compañerxs que recibimos. Nos implica una evaluación de las acciones y actitudes que tenemos ante lxs demás y de la coherencia que unx mismx tiene al hacer nuestra labor de comunicar las narrativas contra la opresión y represión que se consuman en México. Es un espacio pedagógico donde he podido hallarme y lo aprendido, lo he podido aplicar en mis con-textos para apoyar a mis cercanos».

Integrantes del colectivo de medios libres Radio Zapote y activistas civiles en México se reúnen en un acto de solidaridad con la Flotilla Global Sumud

Cuidar y acompañar a nuestrxs compas nos ha permitido acceder a la ternura a partir de la cercanía, la convivencia y la empatía. Hemos necesitado recuperar formas de resistencia como aquellas que crecen en lo cotidiano, reconociendo los sentires colectivos, compartido entre pares, depositando al arte en un lugar prioritario y nos ha sido más imperante honrar una dialéctica que transita entre la rabia y el amor, pasando por el cuidado colectivo (un ejercicio necesario para nuestra subsistencia). Ante ello, la comunicación es uno de los medios por los cuales es viable atender aquello que nos trasgrede y vulnera.

Oscar narra:

«Hemos venido aprendiendo de cada compa de quien atendemos llamados de acuerpamiento y denuncia, somos fuertes, pero también frágiles, es valiente sentir nuestras emociones en su amplio espectro y así construir nuestra red comunitaria en, incluso, momentos álgidos. Sabemos y sentimos que nuestra memoria colectiva se ha venido construyendo de heridas y caricias, se conforma de quienes estuvieron antes y nos han arrebatado, de quienes nos hacen falta, también se construye por momentos de gozo, se estructura desde la colaboración, se genera ante la espera de buenas noticias, se crea por la difusión y atención a realidades que no nos son ajenas. La memoria de Radio Zapote se ha venido cimentando de sentires, sonrisas, lágrimas, compañías, relaciones, pesares, amores. La memoria de Radio Za-pote continúa en construcción y se hace entre los que formamos parte (incluyendo invitadxs) y quienes son nuestrxs escuchas».

Nuevos feminismos y ternura radical

Hemos estado motivadxs por frases feministas como «lo personal es político» planteada por Simone de Beauvoir desde los años sesenta hasta Rita Segato actualmente, y nos han inspirado a seguir el camino de buscar, ante la violencia del capitalismo y la opresión de un sistema patriarcal poscolonialista, alguna posibilidad para resistir desde el cariño que brinda la oportunidad de coser viejas heridas. Tratamos de no ser atávicos a lo punitivo, a lo normativo, ya que el tema de género es uno que es atravesado por la violencia real y simbólica que permea de manera trascendental los ámbitos familiares, escolares y organizativos en los que hemos habitado. El activismo da la oportunidad de acompañar y entender variados contextos de violencia sexogenérica y de la discriminación por neurodivergencias, diferencias raciales, de clase, etc. El ser testigos morales, nos obliga a situarnos en pensamiento crítico, cuestionando dinámicas, formas de comunicarnos, y de trabajar activamente en favor de los derechos a una vida libre de violencia, cuestionándonos la imposición de lo que se entiende por ser «hombre occidental» y consideramos importante el aceptarnos socialmente fuera de estas narrativas para convivir con la diversidad y la construcción de relaciones no tóxicas, lo que es un camino por hacer, lo valoramos el estar en relaciones donde predomina el acompañamiento y la transformación de las dinámicas de unx mismx.

En diferentes espacios de feminismo ha aparecido el concepto de TERNURA RADICAL como una forma de ser y de estar en el mundo, es una condición que atraviesa nuestra conducta. Nosotrxs incorporamos la ternura radical como práctica política y afectiva, como forma situada de conocer el mundo, experimentarlo y reproducirlo. Se asumen contradicciones, ya que al mismo tiempo que se da una sonrisa puede haber una aguerrida organización frente a la sombra que consume y explota vidas.

Oscar dice:

:
«La rabia parte de lo más profundo de nuestras experiencias dolorosas, el amor en contraposición es una construcción de lo ameno en nuestra existencia, ambos derivan en un accionar que nos garantiza una mínima seguridad entre los compas, a quienes amamos y cuidamos de la hostil existencia, mucha de nuestra labor incluye procurarnos en momentos de tensión. Ver a los demás con quienes colaboramos como compas nos lleva a reflexionar sobre nuestras relaciones sociales, sobre a quienes nombramos como tal y por qué motivo».

Para conocer la ternura radical hace falta descubrirla, encontrarla en contextos específicos y una vez descubierta, el reto es ponerla en práctica y consolidarla.

La ternura radical solo existe en cuanto hacemos nuestra parte para que exista y que sea una realidad en nuestros contextos de resistencia y en nuestra vida cotidiana. La represión ya se encuentra en nuestros espacios, instituciones, escuelas, trabajos, calles, el llamado, exige una ruptura con la normalidad, demanda que alcemos la voz y trabajemos en colectivo por algo diferente. Nuestra apuesta es la reproducción de una vida digna, y esto no solo como horizonte, sino en el presente, como práctica política cotidiana, es el medio y es el fin.

Por eso es que nos comprometemos con la alteridad, mirarse junto al otrx, o a partir del otrx. No sólo somos un montón de personas juntas, ni siquiera somos sólo un colectivo organizado. Somos relación y la materia prima de nuestro existir son las luchas emancipadoras que se construyen desde nuestros tratos, modos y significados; desde nuestras formas de sostenernos y de apoyarnos. La solidaridad se vuelve nuestra práctica, ética, teórica y política, que existe y se reproduce en las relaciones. Es nuestra forma liberadora de dialogar y reconocer a lxs sujetxs colectivos que se producen y reproducen. Es la condición necesaria para el cuidado desde una responsabilidad compartida. No hablamos de relaciones perfectas, carentes de conflictos, sino de una posición donde la ética del cuidado mutuo es la base para nuestro quehacer político. Le han llamado fraternidad, camaradería, compañerismo.

La ternura radical implica el vaivén entre la prueba y el error, es un proceso acuerpado, donde la equivocación al contrario de criminalizarse constituye una fuerza de crecimiento para todxs lxs involucradxs siempre y cuando no nazca desde la falta de compromiso, no nos excluimos o abandonamos, sino que confrontamos la complejidad desde el conjunto.

Ambar comenta:

«La ternura radical hace que nuestra forma de militancia, no surja de un sacrificio individual, sino es un sostenimiento de esfuerzo comunitario, esta se ejerce durante las narrativas que compartimos en el acompañamiento de las luchas, en el sostenimiento de las responsabilidades, de las preocupaciones y en el cuidado de los afectos. Donde está impresa nuestra ternura es en la memoria de los duelos, las luchas y esperanzas colectivas».

Arte urbano de Radio Zapote: comunicación comunitaria, resistencia indígena y autonomía desde los medios libres

En contextos de represión, de guerra de baja intensidad, criminalización, persecución y muerte, la ternura radical es una condición de vida que nos posibilita la resiliencia. Colocar la ética relacional y afectiva como un eje de nuestro quehacer político es lo que nos permitirá subsistir en mundo de necrocapitalismo, precarización e incertidumbre.

La ternura radical es nuestra práctica antiautoritaria y contrahegemónica, nuestra política de las emociones, del cuerpo y la afectividad. Sentir a los afectos y la ética como práctica social y como herramienta de transformación. Incluso es una práctica antropológica, porque entiende al conocimiento como relación, rechaza la extracción de saberes, humaniza a lxs involucradxs y nos humaniza a nosotrxs mismxs. Así es como hemos aprendido a ser comunicadorxs sociales, militantes y compañerxs. Nuestra colectiva es antijerarquías y nadie recibe dinero por el trabajo que realiza, la coordinación es sin voz de mando, se procura ser amable y paciente sabiendo que cada quien hace lo que puede con lo que tiene.

Narra Ambar:

«Para mi Radio Zapote es escuela, es vida, es escuela de vida, es formador político, apertura de pupilas. Es llegar a una comunidad a preguntar, documentar y seguir un caso, es la perfecta continuación de la carrera antropológica. Es olor a leña, café de olla y pan de pueblo. Radio Zapote amplia la visión del estudiante universitario debido a que funge como un portal con la realidad popular. La vinculación entre la calle y la universidad se presenta por medio de ese espacio autónomo».

La ternura radical es una historia que nace al ofrecer cariño y acompañamiento en contextos difíciles o de resistencia. La resistencia no es algo fácil, nace de la dificultad de oponerse a lo que ataca o se opone a la dignidad, a los bienes naturales, a personas inocentes, como una familia o un pueblo. La ternura radical es un dote de cariño, es un voto a favor del amor, de cariño, es un voto a favor del amor, es no querer ser aplastado, reprimido o controlado, pero no es sólo un sentimiento.

Acercarse a la ternura radical desde nuestros contextos demanda que seamos activos, que tomemos decisiones en el momento, responde a la necesidad de no quedarse callado, de actuar, validar, dialogar y reconocer herramientas y aprender para poder construir en este tipo de espacios. No se puede tener ternura radical solo con consumir un discurso, para mantenerlo se tendrá que reconocer las violencias que unx mismo ejerce, para ello es necesario saber cómo se relaciona unx con les demás compañerxs, y escuchar para poder cambiar las dinámicas que llevamos con el otrx.

Las redes de esta colectiva son:
Página web https://radiozapote.org/
Facebook, Instagram, X- Radio Zapote
Youtube http://www.youtube.com/@saltoscuanticos


  1. Entre el 24 de febrero y 28 de marzo de 2001, 24 rebeldes recorrieron 3 mil kilómetros de carretera, llenaron plazas a su paso y pusieron en el centro del debate político una disyuntiva radical: construir un país para todos o una nación para unos cuantos. https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2001/02/24/en-san-cristobal-de-las-casas-comienza-la-marcha-de-la-dignidad-indigena-la-marcha-del-color-de-la-tierra/ ↩︎
  2. La «Ternura radical» surge como un manifiesto poético corporal para pensarnos y accionar nuestras emociones. Una propuesta de autorreflexión y conocimiento, Dani es una artista del performance y activista por los derechos de la diversidad sexual publicado por primera vez en Hysteria Magazine (julio 2015), https://danidemilia.com/2015/08/12/manifiesto-de-la-ternura-radical/ ↩︎
  3. Una gran cantidad de radios comunitarias, periódicos, fanzines, páginas web y mucho más donde comunicado-res populares hacen trabajo hormiga para romper cerco mediático y construir otras formas de comunicación. Para mayor información sugerimos leer manuales de COMPPA (Comunicadores y Comunicadoras Populares por la Auto-nomía, ver https://comppa.org/). ↩︎
  4. Red por la Libertad de Expresión contra la Violencia a los Comunicadores en foro en 2025 en foro realizado con El Observatorio sobre Libertad de Expresión y Violencia contra Periodistas de la Universidad de Guadalajara aseguran que México, en cuanto a asesinatos a periodistas, tienen cifras comparables con países en situación de guerra https://www.cucsh.udg.mx/noticias/queda-en-la-impunidad-el-asesinato-de-periodistas-en-mexico-afirma-comite-de-proteccion ↩︎
  5. https://etimologias.dechile.net/?comunicacio.n ↩︎


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